Chile denegó la entrada a 80 ciudadanos extranjeros, que fueron reembarcados de vuelta a sus destinos de procedencia, durante los primeros cuatro días del cierre de fronteras decretado para frenar la expansión del coronavirus, según datos de la Policía de Investigaciones (PDI) a los que accedió Efe este miércoles.

El mayor número de ellos, 61 personas, llegó al aeropuerto internacional de Santiago de Chile, mientras que el 18 de marzo, fecha en que empezó a regir la medida, fue el día con más denegaciones de entrada, con 44 extranjeros obligados a embarcar de nuevo hacia su país de origen.

En paralelo, cientos de chilenos que se encontraban en el extranjero durante el estallido de la pandemia del COVID-19 permanecen varados en los aeropuertos de ciudades como Cuzco (Perú), Punta Cana (República Dominicana) o Bangkok (Tailandia), desde donde subieron vídeos a las redes sociales pidiendo ayuda al Gobierno para retornar a Chile.