Get Up es el nombre del proyecto. Su traducción en español es ‘ponerse de pie’ y eso es principalmente lo que busca este equipo de trabajo. El nombre de la empresa es Kiron y este es sin duda el producto más importante que ha lanzado por su impacto en la sociedad.

La silla fue galardonada con el premio nacional chileno de innovación en 2015. Los creadores ya tienen sucursal en México y cuentan con distribución a diferentes países de Latinoamérica. El equipo además consiguió un financiamiento del Fondo de Inversión Social.

La empresa está compuesta por kinesiólogos, ingenieros y neurocientíficos. Como negocio está enfocado en el mejoramiento de la inclusión social de personas con discapacidad.

Los emprendedores detrás de este producto son Juan Pablo Rodríguez y Francisco Espinoza, dos kinesiólogos que luego de realizar un voluntariado en la teletón chilena descubrieron esta clara necesidad que no estaba siendo solucionada por nadie.

Alicia Araya es una de las beneficiarias del proyecto. En 2011 Araya, quien es funcionaria pública en la comuna de Colina, sufrió un grave accidente que la dejó sin poder caminar. Alicia tuvo una lesión cervical y lumbar, se fracturó la columna y sufrió daño medular, lo que provocó una paraplejia.

“Me tuve que acostumbrar a no pararme“, recuerda “Una persona no está hecha para estar sentada, lo primero que hace un bebé es intentar pararse (…) Abrazar a las personas fue lo primero que hice. Mi pololo (novio) no se imaginaba a mí de pie”, contó Alicia.

Actualmente el equipo de Kiron trabaja en Akiles, un exoesqueleto robótico que permite estimular la marcha de un paciente.

Fuente: panorama