Nueve personas murieron y una está desaparecida tras el terremoto de magnitud 6,8 que sacudió el domingo la isla de Mindanao, en el sur de Filipinas, donde continúan las réplicas, incluida una el miércoles de magnitud 5,3.

Los heridos por el fuerte terremoto suman 111, según el último recuento publicado hoy por el Consejo Nacional de Emergencias y Reducción de Riesgo de Desastres (NDRRMC, en inglés).

El epicentro del seísmo se localizó en la provincia de Davao del Sur, a unos 9 kilómetros de la localidad de Padada, donde el mercado municipal se derrumbó y causó tres muertos.

Las autoridades descartaron que hubiera más víctimas entre los escombros, pese a que inicialmente se pensó que había otras seis personas atrapadas.

El resto de víctimas mortales se registraron en las localidades de Matanao, Magsaysay, Hagonoy y Malita, en la provincia de Davao del Sur; mientras que el desaparecido es de la provincia de Sarangani.

Más de 9.700 personas están evacuadas tras la sacudida del domingo, que destruyó totalmente 74 viviendas y 125 de manera parcial, y provocó daños en 41 infraestructuras públicas, 128 escuelas y 19 centros de salud.

El Instituto Filipino de Vulcanología y Sismología (Phivolcs) ha registrado hasta el momento más de 700 réplicas, de las que 70 fueron perceptibles.