Durante un vuelo sobre el volcán Kilauea, Hawái, científicos se percataron de una laguna verde hirviente que crecía dentro de él. Las razones no la tenían, pero desde que comenzó a documentarse los eventos del volcán hace 200 años, era la primera vez que esa agua se acumulaba en su interior.

 

En un principio pensaron que se trataba agua de lluvia acumulada. Sin embargo han llegado a pensar que el líquido viene desde el ámbito subterráneo.

 

Las investigaciones arrojaron que el agua verde crece de manera lenta, pero sostenida, cerca de un metro por semana.

 

Como información complementaria, la reacción del volcán en el 2018 destruyó unas 700 casas en una zona de 22 km2 y obligó a evacuar a más de 2.000 personas.

 

Fuente: laopinion