El río Unare se salió de su cauce en los caseríos La Cuchilla, El Paso de Onoto, El Corozo, El Cují, Quiripiche y La Encantada del municipio Cajigal de Anzoátegui, arrasando a su paso con cercas, sistemas de riesgo y cultivos.

Esta creciente, causada por las fuertes lluvias caídas en los últimos días, también amenaza con llegar hasta el sector Barrio Obrero de Clarines, municipio Bruzual.

El productor Benigno Tovar informó que unos 60 fundos están siendo perjudicados en Cajigal y hay sectores aislados “porque ni en lancha se puede llegar por la fuerte corriente”.

La producción de leche y queso está paralizada y, aunque muchos agroproductores ya no siembran cerca de la orilla del Unare, algunas lagunas colapsaron y anegaron siembras de maíz, caña de azúcar y plátanos, así como varios sectores con leguminosas y hortalizas.

Señaló que el rebaño bovino, caprino y porcino se logró salvar en mayoría.

Funcionarios de la dirección municipal de Protección Civil realizan recorridos por la zona anegada y coordinan la asistencia a personas que debieron abandonar sus casas con el apoyo de vecinos y familiares.

En Bruzual, la alcaldesa Francisca Rojas confirmó que el Unare está a tres metros de llegar a zonas residenciales y a ocho de alcanzar y rebasar el puente de Clarines, ubicado en la carretera nacional Troncal 9  que conecta a Oriente y al Centro-occidente del país.

Refirió que aunque la corriente tiene una velocidad por encima de lo normal, “no hay indicadores para realizar un desalojo preventivo”.

 

Aguas abajo

Benigno Tovar refirió que la anegación podría extenderse si continúan las lluvias en la cuenca del Unare, ubicada entre los estados Anzoátegui y Guárico.

Dijo que 19 represas alivian sus cargas en ese afluente, entre las que destacan El Cují, El Cigarrón, La Becerra, El Palito, Tamanaco, La Estancia, Vista Hermosa, Guerrera y Tapadito.