La aerolínea Asiana, una de las dos mayores de Corea del Sur, anunció este miércoles que cancelará la ruta que opera entre Busan y la isla nipona de Okinawa a finales de mes, por la caída de la demanda derivada de las actuales tensiones bilaterales.

Los tres vuelos semanales que Asiana ofrece actualmente de esta ruta serán suspendidos a partir del 23 de agosto, según recogió la agencia local de noticias Yonhap.

El anuncio de la cancelación de esta ruta llega después de que a finales de julio Asiana informara de que iba a reducir el número de vuelos en sus rutas a destinos japoneses como Fukuoka, Osaka y Okinawa a partir de mediados de septiembre.

Asiana se suma así a la principal aerolínea del país, Korean Air, que dejará de operar desde el 3 septiembre sus tres vuelos semanales entre Busan (oeste del país) y Sapporo, en el norte de Japón.

La caída de la demanda de viajes a Japón, producto de una campaña de boicot a productos nipones emprendida en respuesta a las restricciones exportadoras de Tokio, también ha llevado a las aerolíneas locales de bajo coste a reorganizar sus rutas.

Jeju Air, la mayor aerolínea “low cost” del país, dijo hoy que reducirá en un 36 % (de 789 a 507) sus vuelos a Japón del 25 agosto al 27 de octubre y revisará sus horarios a partir de esa fecha en función de las condiciones del mercado.

T’way Air canceló su ruta hasta la localidad japonesa de Oita el 24 de julio y hará lo mismo con sus vuelos a Kumamoto y Saga, e Eastar Jet ha anunciado sus planes de cancelar sus rutas Busan-Sapporo y Busan-Osaka.

Las relaciones entre Japón y Corea del Sur atraviesan uno de los peores momentos de las últimas décadas debido a un litigio relacionado con las compensaciones a trabajadores surcoreanos esclavizados durante la colonización nipona de la península.

En aparente respuesta a una decisión judicial surcoreana que ordenaba a compañías japonesas indemnizar a los trabajadores afectados y a sus familiares, Japón comenzó a aplicar el pasado 1 de julio restricciones sobre materiales químicos básicos que adquieren compañías surcoreanas para fabricar pantallas y chips de memoria.

La disputa alcanzó un nuevo nivel la semana pasada, cuando Tokio decidió sacar a Seúl de su lista de socios comerciales preferentes.

 

Fuente: 800noticias