Usualmente cuando vemos a alguien llorar le decimos que eso «no sirve para nada», pero un estudio reveló que en realidad dejar correr algunas lágrimas es sumamente beneficioso.

Un grupo de investigadores en la Universidad de Queensland, Australia observó un grupo de 200 personas que vieron un video entre triste y «neutral», y luego los sometieron a una prueba física.

Todos tuvieron que sumergir sus manos en agua helada. Aquellos que lloraron durante el video soportaron con toda tranquilidad la prueba, incluso mantuvieron una respiración controlada y el ritmo cardiaco con normalidad.

Sin embargo, aquellos que se abstuvieron de derramar lagrimas sufrieron el impacto del frío, se les disminuyó el ritmo cardiaco, la respiración se les aceleró y solo se les estabilizó tras un largo rato.

La directora del proyecto, Leah Sharman, indicó que según arrojaron los resultados, llorar «facilita el control y la recuperación».

«Una de las principales maneras en que se piensa en llorar es que libera toxinas o produce algún tipo de cambio biológico que nos ayuda a enfrentar situaciones estresantes o dolorosas», dijo Sharman.

Fuente: noticias24