La producción de bioplástico ha ido en auge desde que fueron inplementados por primera vez y esta modalidad no se detiene. Ahora, un joven  ingeniero químico mexicano comenzó a fabricar pitillos y otros utensilios a partir de la semilla del aguacate.

Su nombre es Scott Mungía y en 2011 descubrió que en esta semilla habría un biopolímero parecido al que está en el maíz, que también se usa con ese fin.

Más tarde fundó Biofase, la única compañía de creación de biopolímeros en México. Cucharas, cubiertos, cuchillos y tenedores son otros de los productos que ofrecen.

La empresa, que está en Monterrey, fabrica productos hechos de un 60% del biopolímero del aguacate y el otro 40% de compuestos orgánicos sintéticos.

Los pitillos y cubiertos que se hacen a partir de esta semilla se descomponen en 240 días. También son excelente para comida caliente y fría; además, no se doblan como lo hacen otras «pajitas».

Mungía dijo a la agencia de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente que «300.000 toneladas de semillas de aguacate se descartan anualmente solo en México, con lo que se podría satisfacer 20% de la demanda mundial de bioplásticos».

México es el mayor productor de aguacate y cada mes desechan 4 mil 700 toneladas de semillas de aguacate, según BioBioChile.

Esta alternativa se diferencia de otros biopolímeros en que no hace uso de cultivos para el consumo humano como la yuca.

“Un bioplástico tiene que ser sustentable… ¿Cómo uno hace bioplástico de alimento? Tanta gente muriéndose de hambre y hay tanto problema con los costos del maíz, que es absurdo e incongruente, (…) no hay que quitarle el alimento a la gente”, sostuvo Munguía.

Actualmente, Biofase está presente en 11 países de América Latina.

Fuente: Panorama